Acabo de terminar esta pequeña joya y ya he comenzado la secuela: "El restaurante del fin del mundo".
Douglas Adams era único: Cuenta una aventura galáctica con datos y acontecimientos totalmente absurdos pero constantemente me hace reflexionar acerca de parecidos o más bien paralelismos con lo que realmente somos y hacemos.
Aquí no voy a dejar ni sinopsis ni crítica. Solo diré que me ha encantado y que ha sido ideal para los viajes en metro de casa al trabajo y del trabajo a casa. Añadiré que no se lo recomiendo a todo el mundo, tiene un humor particular que es inteligente, ingenioso y muy absurdo que a alguna gente no le hará demasiada gracia pero, a otros como a mí, os hará reir hasta que os pongáis en posición fetal sobre la alfombra.


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