jueves, 21 de enero de 2016

Kefir

A finales del 2015 que acabamos de dejar atrás, he descubierto un bicho que pones en un bote, le añades leche, y tras 24 horas te ha preparado algo como un yogur bebible fermentado. Se ha convertido en una costumbre cotidiana. Cuelo el contenido del frasco, devuelvo el organismo amistoso a su interior, le añado leche denuevo, y al preparado que he obtenido le añado azúcar, sin más y lo tomo fresco. Con el tiempo, el "hongo" o lo que sea eso, crece así que hay que regalar una parte.

Suena raro, inquietante... Yo no pensaba ni probarlo, pero puse mis escrúpulos en modo ahorro y me quedé grátamente sorprendido. 


Por lo visto beneficia a nuestros procesos digestivos y nos recarga de bacterias beneficiosas. Hay toneladas de información por ahí, yo solo sé que me ha hecho gracia tomar la costumbre y ahora es algo totalmente incorporado a mi rutina (dicen que para eso basta con 21 días y ya han pasado holgadamente).

No hay comentarios:

Publicar un comentario